¿Tu hijo respira por la boca?

La Respiración es el mecanismo fundamental para la vida. En condiciones normales se realiza por vía nasal, pero pueden presentarse dificultades en las vías aéreas superiores que obliguen al cuerpo a realizar esta función por vía oral. Esta adaptación trae como consecuencias una serie de cambios, faciales, craneales, dentales, posturales y fisiológicos en el paciente que denominamos síndrome de respiración bucal.

Para nosotros como odontólogos lo más importante es reconocer las manifestaciones clínicas que se ven reflejadas a nivel facial y bucal así como las posibles causas de la obstrucción de la función respiratoria. Un buen diagnóstico nos encaminará hacia el tratamiento ideal en colaboración con el otorrinolaringólogo.

A continuación describiremos los cambios clínicos más importantes que pueden observarse en el paciente:

Cambios Faciales:

  • · Cara estrecha y larga
  • · Falta de desarrollo de los huesos propios de la nariz
  • · Ojeras profundas
  • · Boca abierta
  • · Incompetencia labial o dificultad para cerrar los labios
  • · Piel pálida
  • · Mejillas flácidas
  • · Labio superior corto
  • · Labio inferior grueso y evertido.
  • · Labios agrietados, resecos, con presencia de fisuras en las comisuras.
  • · Posición más enderezada de la cabeza

Cambios bucales:

  • · Mordida abierta anterior (los dientes anteriores no contactan)
  • · Paladar estrecho, falta de desarrollo debido a que el equilibrio muscular se encuentra afectado por la posición baja que la lengua adquiere para el paso y la salida del aire.

  • · Presencia de hábitos secundarios como deglución atípica, succión labial, etc.
  • · Apiñamiento dental
  • · Retrognatismo del maxilar inferior o rotación mandibular hacia abajo y atrás.
  • · Gingivitis crónica (encías sangrantes e hipertróficas), consecuencia de la deshidratación superficial a la que son sometidas las encías por falta del cierre bucal y del paso del aire por vía oral.

Cambios fisiológicos:

  • · Anorexia falsa, que es provocada por la dificultad para coordinar la respiración con la masticación en el momento de tragar.
  • · Ronquidos

  • · Hipoacusia o deficiencia auditiva por variación en la posición del cóndilo mandibular. Al mantener la boca abierta, la onda sonora se hace más débil.

Cambios psicosociales:

  • · Pueden llegar a producirse trastornos intelectuales, debido a una menor oxigenación cerebral, lo que se traduce en apatía, trastornos de la memoria, disminución de la actividad voluntaria, cansancio crónico y disminución en la concentración.
  • · Alteraciones del sueño influyendo en la actividad diaria, rendimiento escolar, etc

 

El primer paso con estos pacientes es eliminar el factor causal de la respiración bucal.

Las causas principales son:

39% hipertrofia de amígdalas y adenoides.

34%  por rinitis alérgicas.

19% por desviación del tabique nasal.

12% por hipertrofia idiopática de cornetes.

Un pequeño porcentaje de los casos puede deberse a la presencia de pólipos, tumores, etc.

En segundo lugar se debe rehabilitar la musculatura realizando ejercicios funcionales para fortalecer los músculos periorales, promoviéndose de esta manera el cierre de los labios. Los ejercicios respiratorios también son muy importantes, ya que el paciente está acostumbrado a respirar por la boca y debe aprender a hacerlo por la nariz.

En Urban Dental realizamos revisiones rutinarias que nos facilitan la detección precoz de este tipo de alteraciones en los niños, pudiendo tratarlas de forma temprana.

Si crees que tu hijo respira por la boca no esperes más y ven a consultarnos.

Nos gusta lo que hacemos.

Maiteder Loiola

Ortodoncista y experta en Apnea del sueño.

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