6 situaciones en las que es importante empezar ortodoncia temprana

Esta es una pregunta que se hacen muchos padres. Los amigos de nuestros hijos ya lo llevan, vemos que nuestros peques tienen dientes montados o muchos espacios y a muchos padres y madres les surgen las dudas.

¿Ha llegado la hora de poner ortodoncia?

Hoy os vamos explicar en qué nos basamos en UrbanDental a la hora de decidir cuando empezar los tratamientos de ortodoncia en nuestros pacientes más txikis.

Por protocolo, hacemos fotografías a todos los pacientes tanto niños como adultos. Esto nos permite poder valorar la evolución de nuestros casos. Cuando exploramos a un niño y vemos que es susceptible de necesitar ortodoncia, lo citamos para un control en 3 meses.

Durante la infancia, es habitual que veamos algunos niños con dientes montados y otros con grandes espacios interdentales. Muchos de estos casos se resuelven espontáneamente con el crecimiento del niño. Nuestra labor se limita a controlar la erupción de los dientes. Debemos supervisar que la función masticatoria y estética sean correctas y acorde a la edad.

Sin embargo, hay niños en los que tenemos que intervenir con la mayor rapidez posible, a una edad temprana, aprovechando el crecimiento óseo.

A continuación te explicamos en qué situaciones clínicas no hay tiempo que perder. A veces debemos actuar aunque sólo sea con intervenciones mínimas.

  • Mordida cruzada anterior

Hay presencia de uno o más incisivos inferiores mordiendo por fuera de los dientes superiores. Solemos explicar a los padres que los dientes deben morder como una caja de zapatos. Los dientes superiores deben morder por fuera de los inferiores.

    

Esta situación es importante tratar porque las consecuencias de no hacerlo empeoran con el tiempo:

1) Los dientes superiores empujan los inferiores inclinándolos y haciendo que se queden con menos hueso.

2) Cuando hay dientes cruzados y otros no, la mandíbula se queda encajada y no puede hacer los movimientos correctos de masticación.

3) La articulación temporomandibular no está en su posición -lo que puede derivar en patología articular.

4) Se puede estimular el crecimiento mandibular y acabar en prognatismo mandibular.

  • Mordida cruzada posterior

Aparece cuando tenemos uno o más dientes posteriores inferiores mordiendo por fuera de los superiores. Puede deberse a una respiración oral, uso prolongado de chupete o biberón, habito de chuparse el dedo… Esta maloclusión debe tratarse precozmente cuando está asociada a un desvío lateral de la mandíbula. Este desvío puede provocar un crecimiento asimétrico del cóndilo mandibular y acabar en una asimetría facial. En el futuro sólo se puede solucionar correctamente con cirugía ortognática.

  • Mordida abierta

Es cuando los dientes anteriores no contactan. La mayor parte de las veces se debe a un habito de lengua- deglución atípica. Pero también son factores causales el hábito de dedo, el chupete y el biberón. En estos casos lo mas importante es identificar la origen de la maloclusión y tratar de corregir los hábitos antes de corregir los dientes.

  

  • Dientes impactados

El conjunto de dientes definitivos ocupa más espacio que los dientes de leche. Durante el recambio dental, si no tenemos un crecimiento óseo proporcionado, algún diente puede quedarse atrapado. No conseguirá erupcionar por falta de espacio. En estos casos es importante actuar pronto. Debemos estimular el crecimiento para conseguir espacio mientras el diente tiene potencial para erupcionar espontáneamente.

  • Clase II esquelética

Aparece cuando el maxilar superior está más adelantado que la mandíbula. La gran mayoría de las veces se debe a que la mandíbula es demasiado pequeña. La función de la ortodoncia en estos casos es actuar durante el crecimiento para estimular el crecimiento mandibular. Si el paciente ya no tiene crecimiento no podremos intervenir sobre la verdadera causa del problema.  

      

  • Clase III esquelética

Esta situación clínica es inversa a la anterior y tiene una alta prevalencia en nuestra región. La mandíbula está más avanzada que el maxilar. Si el problema es un maxilar pequeño debemos estimular el crecimiento del maxilar superior, cuando el paciente tiene un crecimiento natural activo.

Como podéis ver con este breve resumen, hay casos de niños en los que tenemos que actuar y en otros sólo controlar. Si tienes dudas o te has quedado con ganas de saber más estaremos encantadas de explicártelo en la clínica. No hay que alarmarse pero tampoco descuidarse.

UrbanDental cuenta con 3 ortodoncistas en su equipo en constante formación.

Nos gustan los niños. Nos gusta lo que hacemos.

Paula Soares

Ortodoncia y odontopediatría

 

 

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